Los traumatismos quirúrgicos constan de una incisión del cirujano. En la cirugía plástica nos encontramos con dos tipos de traumatismos:

  1. Abierta (herida incisa): la herida es limpia, sangra mucho, pero regenera bien.
  2. Cerrada (herida avulsión o arrancamiento): son más agresivas y complicadas de curar.

Las intervenciones quirúrgicas más frecuentes son:

  • Liposucción
  • Mamoplastia de aumento o reducción
  • Rinoplastia
  • Lifting facial
  • Ginecomastia

El Drenaje Linfático Manual (DLM) puede aplicarse previamente a la intervención, se recomienda comenzar dos semanas antes (mínimo de 4 sesiones); con ello se consigue:

  • Disminuir la ansiedad preoperatoria
  • Activar el sistema linfático para que trabaje más rápidamente en los procesos de reconstrucción de tejidos lesionados tras la operación
  • Facilitar la labor al cirujano que se encontrará con un tejido en mejores condiciones.

Las sesiones de DLM  preoperatorias son aconsejables sobre todo en personas con insuficiencia venosa y/o tendencia a retener líquidos

En tratamientos post-quirúrgicos ayuda:

  • Acelerar la reabsorción del edema y la equimosis.
  • Disminuir las molestias y la duración del postoperatorio.
  • Mejorar el estado de la piel.
  • Favorecer la regeneración de los capilares y vasos linfáticos dañados.
  • Acelerar la reabsorción de zonas fibrosadas.

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